
Reino Unido Post-Starmer: Reevaluación del Régimen FIG, IHT y Pilar Dos
La renuncia del Primer Ministro Keir Starmer el 22 de junio de 2026 genera incertidumbre sobre la estabilidad del nuevo régimen FIG para extranjeros y las reformas de IHT. Family offices deben reevaluar con urgencia sus estructuras en el Reino Unido ante posibles cambios.
Resumen Ejecutivo
La renuncia del Primer Ministro del Reino Unido, Keir Starmer, formalizada el 22 de junio de 2026, introduce un factor de incertidumbre significativo en el marco fiscal británico para individuos de alto patrimonio (HNWI) y corporaciones multinacionales. Apenas un año después de la implementación de reformas estructurales que redibujaron el tratamiento de los no domiciliados y el impuesto de sucesiones (IHT), la transición de liderazgo dentro del Partido Laborista abre un abanico de escenarios que van desde la consolidación de las políticas hasta su revisión o endurecimiento. Para las family offices y los inversores latinoamericanos con exposición al Reino Unido, o con planes de relocalización, se ha abierto una ventana crítica para la reevaluación estratégica de sus estructuras. Este análisis examina las implicaciones sobre el régimen de Renta y Ganancias Extranjeras (FIG), la reforma del IHT y la trayectoria de Pilar Dos, delineando los vectores de riesgo y las consideraciones de planificación inmediatas.
El núcleo de la incertidumbre actual reside en la durabilidad del nuevo paradigma fiscal. El gobierno de Starmer, en el poder desde julio de 2024, actuó con celeridad para desmantelar el antiguo régimen de no domiciliados, considerado por el partido como inequitativo y obsoleto. El Finance Act 2025 lo sustituyó por el régimen FIG, que entró en vigor el 6 de abril de 2025. Este nuevo sistema ofrece un período de exención de cuatro años para los nuevos residentes sobre sus rentas y ganancias de capital en el extranjero (Foreign Income and Gains), las cuales pueden ser remitidas al Reino Unido sin tributación. Una vez superado este cuatrienio, los individuos pasan a tributar sobre su base de renta mundial. Simultáneamente, se introdujeron medidas transitorias, como la Temporary Repatriation Facility (TRF), para incentivar la repatriación de fondos acumulados bajo el régimen anterior a una tasa reducida. La abrupta salida del artífice de esta reforma genera interrogantes fundamentales sobre la viabilidad a largo plazo de esta ventana de cuatro años y la estabilidad de las reglas de transición asociadas.
Régimen FIG e IHT: ¿Consolidación o Reversión?
La reforma del Impuesto de Sucesiones (IHT) fue el otro pilar de la reestructuración fiscal. El Finance (No.2) Act 2024-25 abandonó el concepto de domicilio como nexo para el IHT, reemplazándolo por un test basado en la residencia. Bajo la nueva normativa, un individuo entra en el ámbito del IHT sobre su patrimonio mundial tras acumular 10 años de residencia en el Reino Unido. Además, se estableció una "cola" fiscal de 10 años, durante la cual un exresidente puede seguir sujeto al IHT británico sobre sus activos globales. Esta reforma pretendía aportar mayor certeza y alinearse con prácticas de otras jurisdicciones OCDE, pero la elección del umbral de 10 años fue objeto de debate.
La cuestión central es si el sucesor de Starmer, aunque del mismo partido, mantendrá intactas estas políticas. Se perfilan tres escenarios plausibles. El primero, el de la continuidad, vería a la nueva administración consolidar las reformas, confirmando su estabilidad para atraer capital y talento bajo reglas claras, aunque más estrictas que las previas. Esto proporcionaría seguridad jurídica a quienes ya han estructurado su patrimonio en función del FIG y del nuevo IHT. Un segundo escenario, el de ajuste técnico, implicaría modificaciones para corregir complejidades o consecuencias no deseadas. Por ejemplo, podrían revisarse aspectos de la Temporary Repatriation Facility o flexibilizarse marginalmente el test de residencia para el IHT, sin alterar la arquitectura fundamental. Este escenario podría surgir de una consulta con la industria y los asesores fiscales para optimizar la funcionalidad del sistema.
El tercer escenario, y el de mayor riesgo para los HNWI, es el de un endurecimiento. Un nuevo liderazgo con una postura más a la izquierda podría considerar el período de exención de cuatro años del FIG como excesivamente generoso y proponer su reducción, por ejemplo, a dos años. De igual manera, el umbral de 10 años para el IHT podría ser percibido como demasiado laxo y ser recortado. Una medida de este tipo tendría un impacto retrospectivo de facto sobre la planificación realizada por individuos y familias que se acogieron al nuevo régimen confiando en los plazos establecidos. La probabilidad de este escenario dependerá del perfil ideológico del nuevo Primer Ministro y de las presiones políticas internas y externas. Para las family offices latinoamericanas, este es el riesgo material que exige una modelización inmediata.
Implicaciones para Pilar Dos y Planeación Estratégica
Paralelamente, el Reino Unido ha sido un implementador temprano y entusiasta de las reglas GloBE de Pilar Dos de la OCDE, que establecen un impuesto mínimo global del 15% para grandes multinacionales. La Multinational Top-up Tax y la Domestic Top-up Tax (un Impuesto Mínimo Doméstico Cualificado o QDMTT) están en vigor para los ejercicios contables iniciados a partir del 31 de diciembre de 2023. A diferencia del FIG y del IHT, una reversión unilateral del Reino Unido en este frente es extremadamente improbable dada la naturaleza concertada del acuerdo internacional.
Sin embargo, la inestabilidad política no es inocua para la aplicación de Pilar Dos. La incertidumbre se centra en la postura administrativa y de fiscalización. Un nuevo gobierno podría influir en la asignación de recursos a la unidad de Grandes Empresas de HMRC, en la interpretación de áreas grises dentro de la legislación y en la agresividad de las auditorías. Para holdings familiares con operaciones diversificadas que superen el umbral de 750 millones de euros de facturación consolidada, un cambio en el tono administrativo de HMRC es un factor de riesgo operativo que debe ser monitoreado. La estabilidad de los Safe Harbours, diseñados para simplificar el cumplimiento en los primeros años, y la futura interacción de Pilar Dos con el régimen de Controlled Foreign Companies (CFC) del Reino Unido, son áreas sensibles a cambios de política.
Ante este panorama, la planificación proactiva es imperativa para las fortunas latinoamericanas. En primer lugar, es necesario realizar un diagnóstico de todas las estructuras con nexo en el Reino Unido, evaluando su resiliencia frente a un posible endurecimiento del FIG y del IHT. Esto incluye la revisión de testamentos, estructuras fiduciarias (trusts) y planes de sucesión. En segundo lugar, aquellos que estén considerando una relocalización al Reino Unido deben ahora incorporar en su decisión un análisis de sensibilidad que contemple una reducción de la ventana de exención de cuatro años. La atractividad del régimen FIG se ha vuelto condicional. Tercero, los residentes actuales, especialmente aquellos en el período inicial del FIG o que transitaron desde el régimen "non-dom", deben cuantificar el impacto fiscal de una aceleración de su paso a la tributación mundial. Por último, aunque Pilar Dos parece un pilar estable, se debe mantener una vigilancia constante sobre las comunicaciones de HMRC y el Tesoro británico para detectar cualquier cambio de enfoque que pueda afectar las obligaciones de reporte o la carga tributaria efectiva.
En conclusión, la salida de Keir Starmer ha cerrado un breve capítulo de certidumbre fiscal en el Reino Unido. El período hasta la consolidación de un nuevo liderazgo es una fase de riesgo elevado, pero también una oportunidad para ajustar estructuras y planes de contingencia. La estrategia de "esperar y ver" conlleva un riesgo significativo. El asesoramiento especializado y el modelado de escenarios alternativos son, a día de hoy, herramientas indispensables para la preservación de capital y la navegación del complejo entorno fiscal británico.