Volver a Insights
RegulatorioUnión Europea·ene de 20267 min

Directiva ATAD 3: Requisitos de Sustancia para Holdings en la UE

La propuesta de directiva ATAD 3 de la UE establece nuevos estándares de sustancia para entidades con ingresos pasivos. Esto exige que los inversores latinoamericanos reevalúen la viabilidad de sus estructuras de holding en jurisdicciones como Luxemburgo o Países Bajos.

Por T&C Consulting Group

La propuesta de directiva de la Comisión Europea contra el uso indebido de entidades pantalla, conocida como ATAD 3 o 'Unshell', representa una de las evoluciones regulatorias más significativas para la estructuración de inversiones en la Unión Europea. Su objetivo es neutralizar las ventajas fiscales derivadas del uso de empresas sin sustancia económica mínima. Para el capital latinoamericano que utiliza holdings europeos para canalizar inversiones, gestionar activos o centralizar tesorería, esta directiva impone una reevaluación estratégica fundamental de las estructuras existentes y futuras.

Criterios de Riesgo y Marcadores de Sustancia

La directiva introduce un proceso de filtraje basado en 'gateways' o criterios de riesgo acumulativos. Una entidad es considerada de alto riesgo si: obtiene mayoritariamente ingresos pasivos (como intereses, dividendos o regalías), está involucrada predominantemente en actividades transfronterizas y ha externalizado la gestión de sus operaciones diarias. Las entidades que crucen estos umbrales estarán sujetas a nuevas obligaciones de reporte detallado en sus declaraciones fiscales para demostrar que cumplen con indicadores mínimos de sustancia.

Estos indicadores incluyen, entre otros, la disposición de oficinas propias o de uso exclusivo en el Estado miembro, la tenencia de una cuenta bancaria activa en la UE y contar con directores cualificados residentes o empleados dedicados a su actividad. El incumplimiento de estos requisitos de sustancia conlleva severas consecuencias fiscales.

Implicaciones para las Estructuras de Inversión

Una entidad designada como 'shell' o pantalla bajo ATAD 3 enfrentará la denegación de los beneficios fiscales conferidos por los convenios para evitar la doble imposición firmados por su Estado miembro de residencia. De igual forma, se le negará el acceso a las ventajas de directivas comunitarias clave, como la Directiva Matriz-Filial y la Directiva de Intereses y Cánones. Esto podría resultar en una doble o múltiple imposición sobre los flujos de renta, eliminando la eficiencia fiscal que motivó la creación de la estructura en primer lugar.

Por ejemplo, un holding luxemburgués sin sustancia suficiente, controlado desde América Latina, podría ver cómo se le niega la exención de retención en origen sobre los dividendos que recibe de su filial operativa en España. A su vez, los dividendos que el holding distribuya a sus accionistas finales podrían estar sujetos a retención en Luxemburgo sin que un tratado aminore la carga.

Consideraciones Estratégicas para Inversores de LatAm

Ante este panorama, los grupos empresariales y family offices latinoamericanos con intereses en Europa deben actuar de forma proactiva. Es imperativo realizar un diagnóstico de todas las entidades europeas para identificar aquellas en riesgo de ser clasificadas como 'shell' bajo los criterios de la directiva. Este análisis debe ser cualitativo y cuantitativo, evaluando tanto la naturaleza de los ingresos como la realidad operativa de la gestión diaria.

Las opciones estratégicas resultantes van desde el reforzamiento de la sustancia en las jurisdicciones actuales, lo que implica un incremento de costes operativos, hasta la consolidación de funciones en una única entidad operativa con sustancia robusta en un Estado miembro. Otras alternativas incluyen la relocalización de la función de holding a jurisdicciones no comunitarias o la liquidación de vehículos que ya no resulten eficientes. Cada alternativa debe ser ponderada frente a la normativa de precios de transferencia y las reglas de tributación internacional del país de residencia del inversor final, como las normas sobre compañías controladas del exterior (CFC rules). En conclusión, ATAD 3 acelera la convergencia global hacia la exigencia de sustancia económica tangible, un principio que ya es central en las iniciativas BEPS de la OCDE.

Comparte este insight

LinkedInXWhatsApp