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RegulatorioReino Unido·ago de 20266 min

El fin del domicilio en el Reino Unido: El nuevo régimen de residencia a largo plazo en el Impuesto sobre Sucesiones

A partir del 6 de abril de 2025, el Reino Unido elimina el histórico concepto de domicilio para el Impuesto sobre Sucesiones. Analizamos el nuevo test de residencia de 10 años y sus prolongados periodos de arrastre.

Por T&C Consulting Group

Introducción y contexto histórico

El sistema tributario del Reino Unido ha experimentado una de sus transformaciones más profundas en las últimas décadas. Históricamente, la sujeción al Impuesto sobre Sucesiones (Inheritance Tax o IHT) sobre los activos situados fuera del territorio británico no dependía de la residencia fiscal ordinaria, sino del concepto de domicilio (domicile). Este concepto, arraigado en el derecho anglosajón, se vinculaba estrechamente a la patria de origen de un individuo o a su intención subjetiva de establecerse permanentemente en un país. Bajo este esquema tradicional, los ciudadanos extranjeros que residían en el Reino Unido sin la intención de permanecer allí indefinidamente (conocidos como non-doms) disfrutaban de una exención indefinida del IHT sobre su patrimonio global, limitando su exposición tributaria únicamente a los bienes situados físicamente en territorio británico.

En el año 2017, el marco legal sufrió una primera modificación sustancial con la introducción del domicilio presunto (deemed domicile). Mediante esta regla, cualquier individuo que hubiera sido residente fiscal en el Reino Unido durante al menos 15 de los últimos 20 años fiscales pasaba a ser considerado domiciliado a efectos fiscales, perdiendo los privilegios de exclusión de sus activos extranjeros. Sin embargo, el presupuesto de otoño de 2024 consolidó una reforma radical: la abolición total y definitiva del sistema basado en el domicilio a partir del 6 de abril de 2025. En su lugar, el legislador británico ha introducido un modelo puramente cronológico basado en la residencia de larga duración (long-term UK resident). Aunque ambos impuestos abandonan el concepto de domicilio, los plazos de calificación difieren sustancialmente: el nuevo régimen de Foreign Income and Gains (FIG) para el impuesto sobre la renta y el impuesto sobre ganancias de capital utiliza un umbral de 4 años para nuevos residentes, mientras que el IHT exige un periodo de 10 años.

El nuevo criterio de residencia a largo plazo

A partir del 6 de abril de 2025, la determinación de si el patrimonio global de un individuo queda sujeto al IHT se rige por un criterio objetivo de permanencia temporal. De acuerdo con las directrices oficiales publicadas por la autoridad fiscal británica (HM Revenue & Customs o HMRC), una persona adquiere la condición de residente a largo plazo en el Reino Unido en un año fiscal específico si cumple con el siguiente umbral cuantitativo:

  • Haber sido residente fiscal en el Reino Unido durante al menos 10 de los últimos 20 años fiscales anteriores al año fiscal en cuestión (lo que incluye a quienes han sido residentes durante los 10 años consecutivos anteriores).

Este cambio normativo elimina la necesidad de evaluar factores subjetivos como las intenciones de futuro del contribuyente o sus vínculos afectivos y familiares, simplificando la fiscalización pero ampliando significativamente el universo de contribuyentes expuestos al gravamen global del 40% sobre el excedente exento (nil-rate band). La residencia fiscal anual se sigue determinando de manera individualizada para cada ejercicio mediante la aplicación estricta del Statutory Residence Test (SRT), pero es la acumulación histórica de estos periodos la que activa la condición de residente a largo plazo para el IHT.

El mecanismo de arrastre o "tail"

Una de las características más críticas del nuevo régimen es que la pérdida de la residencia fiscal ordinaria en el Reino Unido no interrumpe de forma inmediata la sujeción al IHT sobre sus activos mundiales. El legislador ha diseñado un mecanismo de arrastre o "cola" (tail) que mantiene al individuo dentro del ámbito del impuesto durante un periodo de transición posterior a su salida del país.

La duración de este periodo de arrastre no es uniforme, sino que varía de forma proporcional al tiempo de residencia efectiva en el Reino Unido durante los últimos 20 años fiscales:

  • Para aquellos contribuyentes que han residido en el Reino Unido durante la totalidad de los 20 años anteriores a su partida, la sujeción al IHT sobre sus activos extranjeros se mantiene por un periodo máximo de hasta 10 años fiscales después de su salida.
  • Para los individuos que han tenido una estancia más corta, el periodo de arrastre se reduce de forma escalonada. Por ejemplo, si un contribuyente residió en el Reino Unido entre 10 y 13 años antes de su marcha, dejará de ser considerado residente a largo plazo a efectos del IHT transcurridos exactamente 3 años fiscales desde su salida.

Esta regla de arrastre exige que las personas que planifiquen su salida del Reino Unido realicen un análisis histórico minucioso de su estatus de residencia bajo el SRT para cada uno de los ejercicios fiscales previos, ya que un solo año de diferencia en el cómputo histórico puede ampliar la exposición fiscal internacional por varios años adicionales.

El reinicio del cómputo por ausencia prolongada

Para mitigar los efectos de una sujeción perpetua o intermitente, la normativa contempla una regla de reinicio (reset) aplicable a los exresidentes que deciden regresar al Reino Unido tras un periodo prolongado en el extranjero. Si un individuo permanece fuera del Reino Unido y mantiene la condición de no residente fiscal durante un periodo mínimo de 10 años fiscales consecutivos, el historial previo de residencia se extingue por completo a efectos del test de acumulación.

En consecuencia, si esta persona regresa posteriormente al Reino Unido, el cómputo de los 10 de 20 años se reinicia desde cero. Bajo este escenario, únicamente el año de su retorno y los ejercicios fiscales futuros de residencia efectiva serán computados para determinar si vuelve a adquirir la condición de residente a largo plazo. Esta disposición ofrece certidumbre jurídica a los profesionales y familias internacionales que contemplan un retorno al país tras una ausencia de larga duración.

Reglas de transición y exclusiones clave

La transición hacia el nuevo modelo incluye salvaguardas específicas para evitar la aplicación retroactiva perjudicial a ciertos contribuyentes que ya habían estructurado sus asuntos o abandonado el país antes de la entrada en vigor de la reforma. El marco de transición establece que un individuo que se marchó antes del 30 de octubre de 2024 no quedará sujeto a la nueva regla de arrastre de 10 años, sino que se mantendrá bajo los plazos de arrastre del régimen anterior (generalmente 3 años), siempre que se cumplan concurrentemente las siguientes condiciones:

  • Al 30 de octubre de 2024, el contribuyente no poseía el estatus de domiciliado ni de domiciliado presunto (deemed domicile) bajo las reglas vigentes en esa fecha.
  • Durante la totalidad del año fiscal que transcurre del 6 de abril de 2025 al 5 de abril de 2026, el individuo califica como no residente fiscal en el Reino Unido.
  • El individuo no regresa a residir en el Reino Unido en ejercicios posteriores.

Esta ventana de exclusión es de vital importancia para aquellos contribuyentes que abandonaron el Reino Unido antes de la presentación del presupuesto de otoño de 2024 y que, bajo el régimen anterior, habrían quedado liberados de la exposición al IHT sobre sus bienes extranjeros de manera casi inmediata al perder su domicilio de elección o al no alcanzar el umbral de los 15 años del deemed domicile.

Tabla comparativa de regímenes y conceptos

Para clarificar las diferencias fundamentales entre las figuras jurídicas anteriores y las actuales, se presenta el siguiente cuadro comparativo:

Concepto / RégimenCriterio de ActivaciónÁmbito de Aplicación del IHTPeriodo de Arrastre tras la Salida
Deemed Domicile (pre-abril 2025)Residencia fiscal en el Reino Unido en al menos 15 de los últimos 20 años fiscales.Activos mundiales (mundiales y locales) sujetos al IHT.Generalmente 3 o 4 años fiscales dependiendo del caso específico.
Statutory Residence Test (SRT) estándarEvaluación anual de días de estancia, vínculos familiares, profesionales y de vivienda.Determina la residencia para Income Tax y CGT, no define por sí solo el estatus de largo plazo para IHT.No aplicable (se evalúa año con año para impuestos directos).
Long-term UK resident (vigente desde abril 2025)Residencia fiscal en el Reino Unido durante al menos 10 de los últimos 20 años fiscales.Activos mundiales (non-UK assets) sujetos al IHT en caso de fallecimiento o transferencia.Escalonado de 3 a 10 años fiscales, dependiendo de la duración de la residencia previa.

Interacción con los tratados de doble imposición de sucesiones

Un aspecto fundamental a considerar es el impacto de los convenios bilaterales de sucesiones vigentes. Un residente en el Reino Unido que califique como residente a largo plazo bajo la legislación interna podría seguir protegido del IHT sobre sus bienes extranjeros si un tratado de doble imposición aplicable otorga los derechos de gravamen exclusivos al otro país firmante, prevaleciendo sobre las normas domésticas británicas.

Implicaciones estratégicas y de planificación patrimonial

La sustitución del domicilio por la residencia de larga duración altera radicalmente la planificación patrimonial internacional. Con la entrada en vigor de las nuevas reglas el 6 de abril de 2025, la norma es clara en su perjuicio para los fideicomisos existentes, eliminando la protección permanente de los fideicomisos de propiedad excluida (excluded property trusts) independientemente de cuándo se constituyeron. La sujeción de los activos extranjeros fideicomitidos al IHT dependerá ahora de si el constituyente (settlor) califica como residente a largo plazo en el momento en que se produce el devengo del impuesto o la distribución de los bienes. Esto obliga a las oficinas de patrimonio familiar (family offices) y a los asesores fiscales a realizar una revisión exhaustiva de todas las estructuras fiduciarias existentes para evaluar su vulnerabilidad bajo el nuevo nexo de sujeción residencial.

Asimismo, la drástica reducción del umbral de protección (de 15 años a 10 años) y la existencia de una "cola" de hasta una década tras la salida del país exige que las decisiones de deslocalización geográfica se adopten con mucha mayor antelación. Un contribuyente que planee retirarse fuera del Reino Unido para proteger su patrimonio global del IHT debe considerar que su exposición fiscal continuará latente durante un periodo que podría duplicar o triplicar el plazo de arrastre contemplado en la legislación anterior.

Fuentes

  • HM Revenue & Customs. "Inheritance Tax if you’re a long-term UK resident"

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