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RegulatorioReino Unido·feb de 20266 min

Reforma del IHT Británico: Implicaciones del Nuevo Criterio de Residencia

El Reino Unido transita de un Impuesto de Sucesiones (IHT) basado en domicilio a uno de residencia. La reforma, sujeta a consulta, expone el patrimonio mundial al IHT tras 10 años de residencia, alterando la planificación para capitales con vínculos en LatAm.

Por T&C Consulting Group

Reforma del IHT Británico: Implicaciones del Nuevo Criterio de Residencia

El gobierno del Reino Unido ha propuesto una reforma del Impuesto de Sucesiones (IHT), anunciada en su presupuesto de primavera de 2024. Este cambio representa una transformación fundamental en la planificación patrimonial para individuos y familias de América Latina con presencia en el país. El eje de la reforma es reemplazar el concepto de domicilio, una construcción legal compleja y a menudo ambigua, por un criterio basado en la residencia fiscal. Esta modificación acelera la exposición del patrimonio global al IHT y exige una revisión inmediata de las estructuras de tenencia de activos y de los planes de sucesión a largo plazo.

Bajo el régimen actual, los individuos no domiciliados en el Reino Unido solo están sujetos al IHT sobre sus activos situados en territorio británico (UK-situs assets). La exposición a su patrimonio mundial se activa solo cuando adquieren el estatus de "deemed-domiciled", generalmente tras residir en el país durante 15 de los últimos 20 años fiscales.

La reforma propuesta eliminaría este sistema, introduciendo un nuevo umbral: un individuo se volvería sujeto al IHT sobre su patrimonio mundial después de 10 años de residencia en el Reino Unido. Adicionalmente, se contempla una "cola" fiscal de 10 años, lo que significa que un individuo que abandone el Reino Unido seguiría dentro del alcance del IHT durante una década posterior a su partida.

Impacto en Estructuras de Trust

Una de las áreas de mayor incertidumbre se centra en el tratamiento de los trusts, en particular los "Excluded Property Trusts" (EPTs). Históricamente, los no domiciliados podían transferir activos no británicos a un EPT antes de convertirse en "deemed-domiciled", protegiéndolos del IHT indefinidamente. El gobierno ha iniciado un periodo de consulta para definir cómo se aplicarán las nuevas reglas a los fideicomisos constituidos bajo el régimen anterior.

La posibilidad de que la protección de estos EPTs sea erosionada o eliminada introduce una volatilidad significativa para muchas estructuras patrimoniales establecidas por familias latinoamericanas. La efectividad de los EPTs post reforma dependerá de si el IHT sobre el trust se determina por el estatus del fundador (settlor) en el momento de la constitución del trust o en el momento en que se produce un hecho imponible, como una distribución o el aniversario decenal del trust. Esta distinción es crítica y definirá la viabilidad futura de dichos vehículos para la protección patrimonial intergeneracional.

Consideraciones Estratégicas y Próximos Pasos

El nuevo umbral de residencia de diez años, considerablemente más corto que la regla anterior de 15 años para el "deemed domicile", acorta el cronograma para la planificación patrimonial estratégica. Los recién llegados al Reino Unido desde América Latina tendrán una ventana mucho más breve para organizar sus asuntos antes de que sus activos globales caigan en la red del IHT. Esto acelera la necesidad de un asesoramiento temprano y sofisticado sobre la estructuración de activos, la ubicación de los mismos y el uso de vehículos apropiados.

Para los clientes actuales y futuros, el periodo de consulta ofrece una oportunidad para el análisis proactivo y la modelación de escenarios. Los family offices y sus asesores deben evaluar la resiliencia de las estructuras existentes frente a un sistema basado en la residencia. Será fundamental revisar la localización de activos, la gobernanza de los fideicomisos y los planes de sucesión para alinearlos con el nuevo paradigma fiscal británico. La inacción durante esta fase de transición podría resultar en una exposición fiscal significativamente mayor e imprevista para patrimonios globales.

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